El origen de la palabra yaoya

Supongo que todo aquel que haya estudiado japonés, se habrá preguntado alguna vez por el origen de la palabra yaoya (八百屋) que, por cierto, significa verdulería.

Reconozco que la primera vez que me encontré con esa palabra, pensaba que podría leerse tal cual se lee el número 800 (八百→happyaku) y luego el sufijo de tienda ya (屋) (happyakuya) y que significaría 800 tiendas, es decir, un lugar donde habría muchos establecimientos.

Sin embargo, cuando supe cuál era su verdadera pronunciación y su significado, me quedé bastante perplejo. En ocasiones, podemos deducir el significado de la palabra mediante la idea del kanji; sin embargo, en este caso, era imposible relacionar ambos. Había que creer a pies juntillas el significado proporcionado y seguir hacia adelante.

Recientemente, y con la idea de escribir sobre curiosidades de los idiomas en este blog, volví a acordarme de dicha palabra y decidí investigar en Internet sobre sus orígenes. Me di cuenta de que incluso los japoneses se preguntaban por ello.

De entre los sitios visitados, el que daba unas explicaciones más detalladas fue el blog sobre el origen de las palabras (en japonés). Manabu, su autor, nos explica la procedencia de la palabra verdulería. Os resumo lo que pone y añado unos comentarios a continuación:

El origen de la palabra yaoya

A principios del periodo Muromachi (1336-1447), las sirvientas de la corte imperial comenzaron a llamar a todas las verduras y las frutas aomono (青物), es decir, cosas verdes… Pero, un momento, ¿ao no significaba azul? ¿Ahora resulta que los japoneses son daltónicos y el verde lo ven azul como también les pasa con los semáforos? No, no es nada de eso, también tiene su razón y lo veremos en otra entrada en este blog.

Retomando el tema que nos ocupa, la palabra aomono se popularizó y finalmente las tiendas que vendían verdura pasaron a llamarse aomonoya (青物屋). Con el tiempo, el nombre se acortó y se quedó en aoya (青屋). Pero, entonces, ¿cuándo se transformó en yaoya y por qué?

El cambio en la pronunciación

Pues bien, fue en el período Edo (1603-1868) cuando se produjo el cambio, que pudo deberse a dos razones:

  1. por ser más fácil de decir, la pronunciación fue deformándose hasta quedarse en yaoya; o
  2. para diferenciarlo de los que también eran aoya: los comerciantes que teñían de azul los tejidos y que también se les conocía con el nombre de aizomegyousha (藍染業者).

¿Y con respecto a la asignación de los kanji? ¿Por qué esos y no otros?

Los kanji asignados

Finalmente, la cuestión de los kanji.

Bueno, parece ser que en japonés existe una expresión que se escribe yaoyorozunokami (八百万の神) y que significa «todos los dioses y diosas». Es precisamente el paralelismo entre la pluralidad de dioses y de productos lo que los japoneses tuvieron en mente para formar la palabra yaoya (八百屋).

Esta es la forma que ha prevalecido hasta hoy.

¿No es interesante? Estaremos encantados de conocer vuestras opiniones (o conocimientos) en los comentarios.

Verdaderamente, pienso que es curioso cómo una palabra puede transformarse con el tiempo por las razones más insospechadas y sencillas.

¡Hasta la próxima publicación!

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